En una subasta tradicional hay un vendedor y varios compradores, y el precio sube. En una subasta inversa la relación se da vuelta: hay un comprador con una necesidad concreta y varios vendedores que compiten por atenderla, por lo que el precio baja.
Diferencia con pedir presupuestos
- En una ronda de presupuestos cada vendedor responde a ciegas y una sola vez.
- En una subasta inversa todos ven el estado de la competencia y pueden mejorar su oferta.
- El resultado no es el precio que alguien quiso pedir, sino el que la competencia sostuvo.
Por qué no hay precio inicial
Un precio inicial anclaría la negociación. En Caída Libre el punto de partida lo fija la primera oferta válida, que además activa la subasta. Antes de esa oferta no hay precio que mostrar.
Dónde aplica
Funciona especialmente bien cuando la necesidad se puede describir con precisión —producto, cantidad y plazo— y hay más de un proveedor capaz de cubrirla.